Ayer me paso algo muy especial y tu mí pequeño niño fuiste el culpable, no parezco aprender que el agua y el cielo no se pueden combinar, pero si vez el horizonte en la playa del mar; en un día claro, cálido como lo son usualmente puedes ver como el azul del mar y del cielo parecen que se unen.
Ayer mi mundo se ilumino de repente en un segundo, ayer no sentía frío y el clima era polar, me sentí tan feliz, aún me siento feliz, el sólo recordar tus ojos; con su café tan intenso y brillante que junto a tu sonrisa, la cual para mi resplandece día con día, sobre todo tu voz nombrando mi nombre, en serio fue tan mágico, fue como un sueño, tras portado a la realidad.
Pero soy muy cobarde y lo que haría en mi sueño, no lo hago en mi realidad, te hubiera abrazado o al menos ponerme más alegra pero como que no puedo. si puedo distinguir mi realidad de un ensueño y me limito porque temo que si lo demuestro tu huyas de mi lado.
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